Gestión del cambio: implante una nueva estrategia por fases y con apoyo

Una estrategia solo cambia cuando cambian con ella el trabajo diario, los sistemas y la retribución; implántela por fases y ánclela.

En este tema: Ejecución y control 7

Una estrategia solo cambia cuando cambia el trabajo

Lo que enseñan Kotter, Lewin y Mintzberg sobre el cambio, lo que muestra la evidencia y cómo implantar una nueva estrategia por fases y con apoyo.

La estrategia está aprobada, el lanzamiento salió bien y las diapositivas están en la intranet. Seis meses después, el equipo comercial sigue vendiendo lo de siempre y el sistema de bonos sigue premiando las prioridades del año pasado. Nadie se negó a nada. Simplemente, nada había cambiado en el trabajo diario.

La gestión del cambio es la parte de la ejecución que cierra esa brecha. Si la implementación de la estrategia convierte una decisión en metas, presupuestos y un ritmo de revisión, la gestión del cambio se ocupa de que las personas decidan, se comporten y colaboren de otra manera, y de que los sistemas, los puestos y la retribución las apoyen en lugar de tirar de ellas hacia atrás.

¿De verdad fracasan la mayoría de los programas de cambio?

La afirmación de que el 70 % de los programas de cambio fracasa no tiene detrás pruebas empíricas válidas y fiables, según Mark Hughes, que rastreó cinco versiones publicadas de esa cifra (fuente: Journal of Change Management, diciembre de 2011). Eso no hace fácil el cambio. John Kotter, que observó cómo más de 100 empresas intentaban reinventarse, vio unos pocos éxitos claros, unos pocos fracasos rotundos y la mayoría en un punto intermedio, más cerca del extremo bajo (fuente: Harvard Business Review, marzo de 1995).

La lección útil tiene que ver con dónde se tuercen las cosas. El cambio pasa por fases que llevan tiempo, escribió Kotter; saltarse pasos solo produce una ilusión de rapidez, y un error grave en cualquier fase puede deshacer lo ganado antes.

Los ocho pasos de Kotter para liderar el cambio

Kotter planteó su artículo como ocho errores que frenan una transformación. Vistos al revés, son los ocho pasos que conocen casi todos los directivos.

PasoQué pideEl error que vio Kotter
1. Crear sentido de urgenciaMostrar con hechos reconocibles por qué la forma actual de trabajar ya no bastaLa gente está cómoda y nada se mueve
2. Formar una coalición que guíe el cambioUn grupo con autoridad, credibilidad y conocimientos suficientes para liderarloUn patrocinador entusiasta y ningún equipo real
3. Formular una visiónUna imagen del futuro que se pueda explicar en pocos minutosUn montón de proyectos sin dirección
4. Comunicar la visiónRepetirla por todos los canales y que la conducta de los líderes la demuestreUn acto de lanzamiento y un correo interno
5. Eliminar obstáculosCambiar las estructuras, los sistemas y los incentivos que la bloqueanSe impone el bono o el proceso de siempre
6. Planificar victorias a corto plazoResultados visibles en el primer o el segundo año, y reconocimiento para quienes los logranLa confianza se apaga antes de que lleguen los resultados
7. Consolidar sin cantar victoriaUsar la credibilidad de los primeros logros para abordar cambios mayoresLos viejos hábitos vuelven tras el primer éxito
8. Anclar el cambio en la culturaMostrar cómo el nuevo enfoque mejora los resultados e incorporarlo a los ascensos y a la sucesiónEl cambio se va con sus líderes

Lewin: descongelar, cambiar y volver a congelar

Mucho más antigua es la idea asociada a Kurt Lewin, que describió el cambio en un grupo como el paso de un equilibrio a otro: hay que descongelar el nivel antiguo antes de que pueda moverse, y después volver a congelar el nuevo (Human Relations, junio de 1947). Cummings, Bridgman y Brown sostienen que Lewin nunca desarrolló el ordenado modelo de tres pasos que lleva su nombre y que este tomó forma después de su muerte (Human Relations, enero de 2016).

Como recordatorio, más que como receta, la imagen sigue siendo útil. Antes de que la gente se mueva, la forma antigua de trabajar tiene que perder su fuerza. Después, la nueva tiene que quedar fijada en sistemas, puestos y retribución, o la organización vuelve atrás.

Qué dice la evidencia y qué añade Mintzberg

Una revisión de la investigación sobre el modelo de Kotter, de Appelbaum y sus colegas, encontró respaldo para la mayoría de los pasos por separado y ninguna prueba en contra del modelo, pero tampoco un estudio formal que lo pusiera a prueba en su conjunto (Journal of Management Development, 2012). Úselo como lista de lo que tiene que estar en su sitio, no como una secuencia fija que se completa paso a paso.

Henry Mintzberg y James Waters aportan una segunda corrección. Ven la estrategia deliberada y la emergente como los dos extremos de un continuo en el que se sitúan las estrategias reales (Strategic Management Journal, julio de 1985). Parte de lo que funciona solo se ve durante la ejecución. Para la gestión del cambio, eso significa que la dirección fija el rumbo y lo innegociable, y deja que los detalles surjan de los pilotos y de las personas más cercanas a los clientes.

Cómo implantar un cambio por fases

  1. 01

    Diagnosticar

    Describa qué tiene que ser distinto en el trabajo diario, los sistemas, la estructura y la retribución. Un repaso con el modelo de las siete S de McKinsey muestra dónde la organización aún no encaja con la estrategia.

  2. 02

    Fijar metas y formar la coalición

    Traduzca la estrategia en unas pocas metas medibles y reúna a las personas que pueden hacerla realidad, incluidas personas respetadas que no tienen un cargo alto.

  3. 03

    Probar con un piloto y aprender

    Ensaye la nueva forma de trabajar con unos pocos clientes, un equipo o una región, y mida qué funciona antes de extenderla.

  4. 04

    Extender el cambio a través de los mandos

    Los mandos explican a sus propios equipos qué cambia. Un equipo central de proyecto los apoya, pero no los sustituye.

  5. 05

    Anclar

    Cambie la retribución, los presupuestos, los puestos, los procedimientos y los sistemas informáticos para que la nueva forma de trabajar sea la fácil y la antigua, la difícil.

  6. 06

    Hacer seguimiento

    Siga el avance con indicadores adelantados en el cuadro de mando de KPI en lugar de esperar un año a los resultados.

Resistencia, mandos intermedios y comunicación

La resistencia es información

Suele nacer del miedo a perder algo, de expectativas poco claras, de una objeción válida al plan o del cansancio acumulado por otros cambios. Pregunte de qué trata la objeción antes de responder. A veces la respuesta es un plan mejor.

Los mandos intermedios inclinan la balanza

Traducen la estrategia en prioridades diarias, y sus equipos los escuchan a ellos antes que a nadie. Implíquelos pronto y deles las razones y margen para adaptar el plan.

Comunicar no es lograr que se entienda

Kotter vio que los líderes comunicaban la visión muy por debajo de lo necesario. Un mensaje ha llegado cuando las personas saben explicar con sus propias palabras qué cambia para ellas el mes que viene. Compruebe eso en lugar de contar presentaciones.

Victorias rápidas y cambio duradero

Victorias rápidasCambio estructural
PropósitoGenerar confianza e impulsoHacer que la nueva conducta sea la normal
EjemplosUn primer cliente piloto, una mejora visible en un proceso, una molestia eliminadaNuevas reglas de retribución, puestos, presupuestos, sistemas e informes
MomentoLos primeros mesesArranca de inmediato; los resultados llegan después
RiesgoUn éxito aislado que no cambia nadaCansancio, porque los resultados tardan en verse

Hacen falta las dos cosas. Las victorias rápidas por sí solas dejan una buena historia y una recaída; el cambio estructural sin ellas deja cansancio.

Ejemplo práctico: un fabricante de alimentos entra en el canal horeca

Alimentos Montiel es un fabricante ficticio de sopas y salsas de Arequipa, en Perú, con 90 empleados. Unas dos terceras partes de su facturación proceden de productos que vende con la marca de dos cadenas de supermercados (marca de distribuidor o marca blanca). Para reducir esa dependencia, la dirección decidió lanzar una marca propia para restaurantes, hoteles y empresas de catering, el llamado canal horeca, y llevar ese canal del 12 % al 30 % de la facturación en tres años.

FaseQué pasó en Montiel
DiagnósticoUn repaso con las siete S encontró tres bloqueos: el bono comercial se calculaba por toneladas vendidas, la planificación giraba en torno a los lotes largos para los supermercados y la atención al cliente estaba organizada alrededor de dos grandes cuentas.
Metas y coaliciónEl director general, la jefa de producción, el jefe de ventas y un planificador veterano en quien confía la planta. Metas: 60 clientes horeca activos en 18 meses y el 30 % de la facturación en tres años.
PilotoSeis meses en una zona, con doce restaurantes y dos empresas de catering. Los cocineros valoraban más un día fijo de entrega semanal y envases más pequeños que un precio más bajo.
ExtensiónDos ejecutivos de cuenta para el canal horeca; los planificadores reservaron cada semana dos franjas fijas para lotes cortos; los responsables regionales explicaron el cambio a sus propios equipos.
AnclajeBono comercial basado en parte en el margen bruto y en el número de cuentas activas; un nuevo puesto de coordinador horeca; precios y pedidos mínimos del canal incorporados al sistema ERP.
SeguimientoAdelantados: cuentas activas, tasa de repetición de pedidos y uso de las franjas de lotes cortos. De resultado: porcentaje de la facturación.

Ejemplo ficticio de Firmfocus.

Al cabo de un año, Montiel tenía 34 clientes horeca activos y el canal había llegado al 17 % de la facturación, algo por detrás del ritmo necesario para los 60 clientes, así que la coalición sumó un tercer ejecutivo de cuenta. Quedaron dos lecciones. Lo que más valoraban los clientes, el día fijo de entrega, salió del piloto y no del plan. Y la resistencia en ventas y en planificación solo se disipó cuando cambiaron el bono y las reglas de planificación.

Pequeño negocio o empresa más grande

Pequeño negocio

La coalición que guía el cambio es el dueño con dos o tres personas clave, y la resistencia es visible y personal: usted sabe quién no está de acuerdo y por qué. La conducta del propio dueño es la señal más fuerte. Unas pocas cifras clave y una comparación anual con el sector bastan para seguir el avance.

Empresa más grande

La coalición tiene que llegar a todas las divisiones, y la resistencia suele esconderse en informes que parecen correctos y en decisiones que se aplazan una y otra vez. Los mandos sostienen el cambio, así que sus metas y su retribución deben reflejarlo. Siga el avance con un sistema de indicadores vinculado a los presupuestos, como el cuadro de mando integral.

Errores frecuentes en la gestión del cambio

  • Tratar el fracaso como un destino: la famosa tasa de fracaso no tiene una base sólida y regala una excusa.
  • Cantar victoria demasiado pronto: un buen trimestre no es la nueva normalidad.
  • Confundir comunicación con comprensión: un acto de lanzamiento y un boletín no cambian las prioridades diarias.
  • Una retribución que contradice la estrategia: la gente sigue al sistema de bonos, no a las diapositivas.
  • Extender sin piloto: el plan descansa en supuestos que solo los clientes pueden poner a prueba.

La gestión del cambio sigue a la decisión tomada en evaluar, elegir e implementar y avanza en paralelo a la implementación de la estrategia. Los demás temas de ejecución están en ejecución y control, y el resumen completo, en Estrategia.

¿Cuáles son los ocho pasos de Kotter?
Crear sentido de urgencia, formar una coalición que guíe el cambio, formular una visión, comunicarla, eliminar obstáculos, planificar victorias a corto plazo, consolidar sin cantar victoria demasiado pronto y anclar el cambio en la cultura. Kotter los describió primero como ocho errores en un artículo de Harvard Business Review.
¿Es cierto que la mayoría de los cambios fracasan?
La afirmación tan repetida de que la mayoría de los programas de cambio fracasa no tiene una base empírica sólida. Muchos cambios sí rinden menos de lo previsto, a menudo porque se saltan pasos y la nueva forma de trabajar nunca se ancla en los sistemas y en la retribución.
¿Cómo se gestiona la resistencia al cambio?
Trátela como información. Averigüe si nace del miedo a perder algo, de expectativas poco claras, de una objeción válida o del cansancio, y responda a esa causa. A veces lo correcto es cambiar el plan.
¿Qué diferencia hay entre gestión del cambio e implementación de la estrategia?
La implementación convierte la decisión estratégica en metas, presupuestos, proyectos y un ritmo de revisión. La gestión del cambio se ocupa de que las personas trabajen, decidan y colaboren de otra manera, y de que las estructuras, los sistemas y la retribución apoyen la nueva forma de trabajar.
Business Planner

Ponga por escrito la estrategia que quiere implantar, con metas y acciones


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