Propuesta de valor y jobs to be done: construya su oferta en torno al trabajo que el cliente quiere resolver

Averigüe para qué contratan de verdad sus clientes a su empresa y sabrá qué ofrecer, a quién vigilar y cuánto cobrar.

En este tema: Decisiones estratégicas 9

¿Qué trabajo le encargan de verdad sus clientes?

El trabajo que el cliente quiere resolver le indica qué oferta está dispuesto a pagar, qué competidores son una amenaza real y cuánto margen tiene usted en el precio.

La mayoría de los dueños de empresa sienten que su precio está bajo presión. Son menos los que saben decir con exactitud por qué los clientes los eligen, que es justo lo que debe responder una propuesta de valor, y esa laguna hace que cada subida de precio parezca arriesgada. Sin embargo, el precio es la palanca más potente de la cuenta de resultados. En la cuenta de resultados media de una empresa del índice S&P 1500, una subida de precio del 1 % con el volumen estable eleva el resultado operativo en torno a un 8 %, casi un 50 % más que una rebaja del 1 % en los costos variables (fuente: McKinsey, febrero de 2003).

Una propuesta de valor bien definida le da la seguridad necesaria para mover esa palanca. Parte de una sola pregunta: ¿qué trabajo intenta resolver el cliente, y en qué situación? Más abajo, la teoría de los jobs to be done (los trabajos que el cliente necesita resolver) y el lienzo de la propuesta de valor convierten las entrevistas con clientes en una oferta y un precio.

¿Qué son los jobs to be done?

Clayton Christensen, Taddy Hall, Karen Dillon y David Duncan expusieron la idea en Harvard Business Review (septiembre de 2016). Los clientes no se limitan a comprar productos: los contratan para resolver un trabajo. Si el producto cumple, lo vuelven a contratar; si no, lo despiden. Las circunstancias en las que el cliente intenta resolver ese trabajo pesan más que sus características, como la edad, los ingresos, el tamaño de la empresa o el sector. Y los trabajos nunca son puramente funcionales: también tienen un lado social y otro emocional.

El Christensen Institute define un trabajo como el progreso que una persona intenta lograr en unas circunstancias concretas. En el ejemplo del artículo, la venta de apartamentos siguió floja hasta que los promotores comprendieron que su negocio no era la construcción, sino ayudar a las personas a pasar a una nueva etapa de su vida.

Mirar al clienteMirar el trabajo
Punto de partidaQuién es el cliente: edad, tamaño, sectorQué intenta lograr el cliente y en qué situación
CompetidoresLas empresas que venden el mismo productoTodo lo que el cliente podría contratar para ese trabajo, incluido no hacer nada
Hallazgo típico"Nuestros clientes son hoteles medianos""El equipo de limpieza quiere cada habitación lista para la llegada de los huéspedes sin tener que contar sábanas"
El precio se compara conProductos parecidosLo que cuesta que el trabajo no se haga

El lienzo de la propuesta de valor: perfil del cliente y mapa de valor

Alexander Osterwalder, Yves Pigneur, Gregory Bernarda y Alan Smith desarrollaron la idea en Value Proposition Design (Wiley, octubre de 2014), publicado en español como Diseñando la propuesta de valor. El lienzo de la propuesta de valor (Value Proposition Canvas) amplía dos bloques del Business Model Canvas: un segmento de clientes y la propuesta para ese segmento. Tiene dos mitades.

Perfil del cliente

  • Trabajos: las tareas funcionales, sociales y emocionales que el cliente intenta resolver.
  • Frustraciones: molestias, riesgos, costos y obstáculos antes, durante y después del trabajo.
  • Alegrías: los resultados que el cliente desea, desde los requisitos básicos hasta las sorpresas agradables.

Mapa de valor

  • Productos y servicios: lo que usted ofrece para ayudar con el trabajo.
  • Aliviadores de frustraciones: cómo su oferta elimina o reduce frustraciones concretas.
  • Creadores de alegrías: cómo su oferta produce los resultados que el cliente desea.

En algunos textos las frustraciones aparecen como dolores y las alegrías como ganancias; el contenido es el mismo. Hay encaje cuando sus aliviadores y sus creadores responden a las frustraciones y alegrías que más pesan para el cliente. Strategyzer advierte que el encaje sigue siendo una hipótesis hasta que los clientes lo confirman. Una oferta que intenta aliviar todas las frustraciones no alivia bien ninguna.

Cómo hacer entrevistas de jobs to be done

  1. 01

    Elija compradores recientes y clientes que se fueron hace poco

    Quien se cambió a su empresa o la dejó hace poco todavía recuerda por qué; los clientes de toda la vida recuerdan costumbres.

  2. 02

    Vuelva al primer pensamiento

    ¿Cuándo pensaron por primera vez "esto tiene que cambiar" y qué pasó ese día? El detonante señala el trabajo.

  3. 03

    Trace las alternativas

    ¿Qué más consideraron, incluido hacerlo ellos mismos, contratar personal o no hacer nada? Esos son sus competidores reales.

  4. 04

    Pregunte qué estuvo a punto de frenarlos

    Las dudas, los costos de cambiar de proveedor y las costumbres explican por qué no se compran ofertas buenas. Su propuesta tiene que darles respuesta.

  5. 05

    Ordene las respuestas con las palabras del cliente

    Agrupe trabajos, frustraciones y alegrías, y ordénelos según la frecuencia y la intensidad con que aparecen. Los patrones suelen verse después de ocho a doce entrevistas por segmento.

Preguntas que funcionan y preguntas que no

Evite las preguntas hipotéticas del tipo "¿Compraría esto?", porque la gente responde por cortesía. Pregunte qué pasó: "Cuénteme la última vez que les faltó ropa de cama. ¿Qué hicieron?" La conducta pasada predice mejor que las intenciones.

Ejemplo de propuesta de valor: una lavandería industrial para hoteles

Blanco Caribe, una lavandería industrial de Playa del Carmen con 40 empleados, lava la ropa de cama y la mantelería de hoteles y restaurantes de la Riviera Maya. Pierde una licitación tras otra frente a un competidor más grande con un precio por kilo más bajo, y hasta ahora ha respondido con descuentos. Antes de seguir bajando, Ximena, la directora comercial, entrevista con su equipo a diez responsables de limpieza de hotel y a cuatro dueños de restaurante, entre ellos tres que dejaron de ser clientes durante el último año.

Las respuestas apenas mencionan el precio por kilo. El trabajo consiste en tener cada habitación lista para la llegada de los huéspedes por la tarde, con la ropa de cama completa e impecable, sin que el personal tenga que contar ni clasificar. La frustración mayor es quedarse sin ropa limpia un sábado con el hotel lleno.

ElementoLo que dijeron los clientesLa propuesta
Trabajo"Cada habitación lista para la llegada, sea cual sea la ocupación"Alquiler de ropa de cama con un nivel de existencias acordado por habitación, que se repone de forma automática
Frustración"Los fines de semana con el hotel lleno nos falta ropa y quedan habitaciones bloqueadas"Una entrega extra por la mañana en los días de mayor ocupación, fijada en el contrato
Frustración"Mi personal pasa horas contando y clasificando"Ropa empaquetada por piso y por tipo de habitación, con el recuento disponible en línea
Frustración"Los huéspedes encuentran las manchas antes que nosotros"Un control de calidad antes de empaquetar y un abono por cada pieza rechazada que se reporte
Alegría"Menos dinero inmovilizado en ropa propia"Sin inventario propio: la lavandería es la dueña de la ropa y la repone
Alegría social y emocional"Quiero que el gerente general vea que lo tengo todo bajo control"Un informe mensual por hotel con entregas, faltantes y piezas rechazadas

Ejemplo ficticio de Firmfocus.

Las cuentas cambian la conversación sobre el precio. Un hotel de 120 habitaciones le contó al equipo que su personal de limpieza dedica unas seis horas por semana a contar, clasificar y reclamar ropa de cama. A 25 USD la hora, son 150 USD por semana, o 7800 USD al año. Una subida del 3 % en su factura de lavandería de 90 000 USD anuales le cuesta al hotel 2700 USD. Si el nuevo servicio elimina la mayor parte de ese recuento, el hotel sale ganando aun con el precio más alto.

Blanco Caribe deja de cotizar por kilo a los hoteles y les ofrece un precio por habitación ocupada y noche, con el nivel de servicio en el contrato; los restaurantes pequeños pueden seguir contratando el servicio básico. La conversación pasa de los kilos a las habitaciones listas a tiempo.

Ejemplo ficticio de Firmfocus. Importes en USD; la lógica funciona igual en euros, pesos o cualquier otra moneda.

El precio: la palanca que hay detrás de una propuesta de valor clara

Si el volumen y los costos no cambian, una subida de precio va directa a la ganancia:

Aumento del resultado operativo = subida de precio / margen operativo, ambos expresados en porcentaje

Con un margen operativo del 5 %, una subida de precio del 1 % añade alrededor de un 20 % al resultado operativo; con un margen del 10 %, alrededor de un 10 %. La misma lógica funciona en su contra. Con un margen de contribución (ingresos menos costos variables) del 40 %, una rebaja de precio del 5 % exige 5 / (40 - 5) = cerca de un 14 % más de volumen solo para mantener la misma ganancia.

Ejemplo ficticio de Firmfocus. La fórmula supone que el volumen y los costos no cambian.

Mire también lo que de verdad se queda en su bolsillo. Marn, Roegner y Zawada, de McKinsey, lo llaman precio de bolsillo (pocket price): lo que queda del precio de lista después de descuentos, bonificaciones, plazos de pago y envíos gratuitos, y lo representan en una cascada de precios. La parte práctica está en la guía para fijar precios.

Disrupción: qué es y qué no es

Los jobs to be done nacieron del trabajo de Christensen sobre la innovación disruptiva, un término que ahora se aplica a casi cualquier competidor nuevo. Christensen, Michael Raynor y Rory McDonald pusieron las cosas en su sitio en Harvard Business Review (diciembre de 2015).

Disrupción

Un recién llegado pequeño atiende a clientes que las empresas establecidas pasan por alto, en la parte baja del mercado o entre quienes no compraban nada, con una oferta modesta. Las establecidas lo ignoran porque sus mejores clientes quieren más. Después, el recién llegado sube de gama hasta quedarse con los clientes principales.

No es disrupción

Un competidor nuevo que gana enseguida a sus mejores clientes con un producto mejor, un avance tecnológico por sí solo o un rival que crece rápido. Pueden ser amenazas serias, pero piden otra respuesta. Los autores citan a Uber como un caso que a menudo se presenta como disruptivo y que no encaja en el patrón.

Use la teoría como señal de alerta más que como pronóstico: fíjese en quién se está llevando a sus clientes más pequeños con una oferta más sencilla. Si lo que quiere es abrir usted mismo un mercado nuevo, vea la estrategia del océano azul.

Errores frecuentes con la propuesta de valor

  • Opiniones en lugar de conducta: preguntar a los clientes qué querrían da respuestas corteses. Pregunte qué hicieron.
  • Segmentos por características: los clientes con el mismo trabajo se comportan de forma parecida, sea cual sea su sector o su tamaño.
  • Todas las frustraciones valen lo mismo: una lista de veinte frustraciones no es una propuesta. Elija las dos o tres que más le cuestan al cliente.
  • Solo el trabajo funcional: dar imagen de control o no cargar con la culpa decide muchas compras.
  • Regalar valor: los descuentos generales premian a clientes que habrían pagado más. Vincule el precio al trabajo, no al regateo.

La propuesta de valor en un pequeño negocio y en una empresa más grande

Pequeño negocio

El dueño puede hacer las entrevistas en persona y escuchar las palabras de primera mano. La trampa es dar por hecho que ya conoce al cliente después de años de trato. Las mejoras de precio llegan casi íntegras a la ganancia, así que pruebe primero una subida pequeña con clientes nuevos.

Empresa más grande

Un equipo de producto, junto con ventas y servicio, hace las entrevistas. La trampa es segmentar según lo que registra el sistema de gestión de clientes (CRM). Siga el precio de bolsillo por segmento y por canal, y dé a una variante sencilla de gama baja su propia unidad antes de que lo haga otro.

Cómo gana dinero la propuesta se resuelve en el Business Model Canvas. Un análisis de mercado y clientes pone cifras a los segmentos, y las estrategias genéricas de Porter le ayudan a decidir si compite por costo o por diferenciación. Todos los modelos para esta decisión están en decisiones estratégicas, dentro del tema de estrategia.

¿Qué es una propuesta de valor?
La promesa a un segmento de clientes: con qué trabajo le ayuda, qué frustraciones elimina y qué alegrías le aporta, mejor que las alternativas que tiene el cliente, incluida la de no hacer nada.
¿En qué se diferencian los jobs to be done de un buyer persona?
Un buyer persona, o perfil del cliente ideal, describe quién es el cliente. Los jobs to be done describen lo que el cliente intenta lograr en una situación concreta. La situación predice la conducta de compra mejor que las características del cliente.
¿Cuántas entrevistas con clientes hacen falta?
No hay un número fijo. Entre ocho y doce entrevistas por segmento, con clientes nuevos y perdidos, suelen mostrar patrones que se repiten. Pare cuando ya no oiga nada nuevo.
¿Todo competidor nuevo es un disruptor?
No. En el sentido de Christensen, la disrupción comienza en la parte baja del mercado o entre quienes no compraban, y sube poco a poco. Un recién llegado que gana enseguida a sus mejores clientes es un competidor fuerte, no un disruptor.
Firmfocus Advisor

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